Un hombre de Florida quedó bajo investigación del FBI luego de que presuntamente utilizara ChatGPT durante varias semanas para expresar y desarrollar amenazas contra su expareja, incluyendo referencias a un posible asesinato y a un escenario de homicidio-suicidio.
De acuerdo con la información conocida sobre el caso, las conversaciones con la herramienta de inteligencia artificial incluyeron contenido relacionado con las amenazas contra la mujer. La situación activó los sistemas de seguridad de OpenAI, que detectaron señales consideradas potencialmente peligrosas.

Tras una revisión del contenido, la compañía habría alertado a las autoridades federales, permitiendo que el caso llegara a conocimiento del FBI, que inició las respectivas investigaciones para determinar el alcance de las amenazas y el nivel de riesgo para la expareja.
El caso vuelve a poner sobre la mesa uno de los debates más complejos alrededor de la inteligencia artificial: qué ocurre cuando una conversación que aparentemente es privada contiene amenazas creíbles contra otra persona.
La situación también plantea interrogantes sobre los límites de la privacidad en las plataformas de IA y hasta qué punto las empresas deben intervenir cuando sus sistemas detectan contenido que podría estar relacionado con un peligro real e inminente.
Por ahora, la investigación busca establecer las circunstancias del caso y determinar si las amenazas expresadas en las conversaciones con ChatGPT llegaron a convertirse en acciones concretas contra la mujer.



