La justicia colombiana ratificó el fallo absolutorio a favor de Laura Moreno y Jessica Quintero en el llamado caso Colmenares, cerrando uno de los capítulos judiciales más mediáticos y controversiales del país. La decisión confirma que no existen pruebas suficientes para responsabilizarlas en la muerte del estudiante Luis Andrés Colmenares, ocurrida en 2010 en el parque El Virrey.
Con esta determinación, el alto tribunal respalda las decisiones previas que ya habían declarado la inocencia de ambas jóvenes, luego de años de investigaciones, audiencias y controversias jurídicas. El proceso, que se extendió por más de una década, estuvo marcado por hipótesis encontradas entre un posible homicidio y la tesis de un accidente.
Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo que Colmenares habría sido víctima de un ataque, mientras que la defensa insistió en que se trató de una caída accidental en medio de circunstancias confusas. Sin embargo, los jueces concluyeron en su momento que las pruebas no permitían desvirtuar la presunción de inocencia, criterio que ahora queda definitivamente ratificado.

El cierre de este caso no solo pone fin a un largo proceso judicial, sino que también reabre el debate en la opinión pública sobre la actuación de las autoridades, el manejo mediático del expediente y la necesidad de fortalecer la rigurosidad en las investigaciones penales en Colombia.



