Valledupar le dio este miércoles 26 de agosto el último adiós a Fabio Torres Molina, conocido cariñosamente como ‘El Rector’, empresario, publicista y un hombre cercano al mundo artístico y cultural de la región, cuya muerte dejó un profundo vacío entre familiares, amigos, artistas y personas que compartieron con él durante años.

Fabio Torres falleció el lunes 24 de agosto en la Clínica Erasmo de Valledupar. La noticia rápidamente se extendió por el departamento del Cesar y generó numerosas muestras de pesar entre quienes conocieron su trayectoria y compartieron diferentes etapas de su vida.
A través de su empresa Zona Creativa, dedicada a la publicidad, Fabio construyó durante años una estrecha relación con reconocidos artistas, quienes confiaron en su trabajo para desarrollar ideas, conceptos, producciones audiovisuales y diferentes proyectos relacionados con sus trabajos discográficos. Su creatividad y cercanía con el sector artístico lo convirtieron en un personaje querido y respetado entre músicos y empresarios de la región.

Durante la cámara ardiente, instalada en el auditorio Consuelo Araujo Noguera, familiares, amigos, políticos, empresarios y numerosas personalidades llegaron para acompañar a sus seres queridos y rendirle homenaje. Entre los artistas que hicieron presencia estuvieron Ana del Castillo, el acordeonero Rolando Ochoa, el cantante Farid Leonardo, Orlando Liñán y uno de sus grandes amigos, Silvestre Dangond, con quien compartió una amistad de muchos años.
Este miércoles, entre cantos, lágrimas, recuerdos y anécdotas, Valledupar acompañó a Fabio hasta su última morada. Sus restos mortales reposan ahora en el cementerio Jardines del Ecce Homo, donde familiares y amigos se reunieron para darle una despedida marcada por el cariño y la gratitud hacia el hombre que fue en vida.
La partida de ‘El Rector’ también ha quedado reflejada en las redes sociales. Desde que se conoció su muerte, amigos, artistas y personas que compartieron con él han publicado fotografías, recuerdos, anécdotas y mensajes cargados de afecto, demostrando la huella que dejó en quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo.
Fabio Torres se va físicamente, pero permanece en las historias, las canciones, los proyectos, las amistades y los recuerdos de quienes hoy lo despiden con tristeza, pero también con la certeza de haber compartido la vida con un ser humano que dejó una huella imborrable.



