La periodista y excandidata a la Gobernación del Cesar, Katia Ospino, oficializó su llegada al movimiento La Fuerza de la Paz, liderado por el precandidato presidencial Roy Barreras. Tras lograr más de 42 mil votos en su primera participación política, ahora busca consolidar una apuesta más robusta con proyección nacional.

La política en el Cesar sumó un nuevo capítulo con la llegada de Katia Ospino al movimiento La Fuerza de la Paz, liderado por el exsenador y precandidato presidencial Roy Barreras. La periodista, que sorprendió en su primera contienda con más de 42 mil votos, entra a esta nueva etapa con el objetivo de fortalecer su carrera política y abrirse espacio en el escenario nacional.
Fiel a su estilo, Ospino reiteró lo que ya había marcado en campaña: un discurso frontal contra la corrupción y contra las maquinarias que, según ella, llevan 20 años gobernando el Cesar sin traer verdadero desarrollo al departamento. Esa misma firmeza que la hizo reconocida en el periodismo —donde denunció casos de corrupción, nexos con el narcotráfico y el accionar de grupos armados ilegales— es la que ahora pone al servicio de su proyecto político.

Durante su visita al Cesar, Barreras no dudó en respaldarla: “Katia representa el liderazgo y la valentía de una mujer cesarense. Ese es el tipo de gente que necesitamos para construir una mejor Colombia”, afirmó. Además, insistió en que “Katia no está sola”, un mensaje que fue interpretado como un claro desafío a las estructuras políticas tradicionales del departamento.
Con este anuncio, el ajedrez político del Cesar se sacude. Katia Ospino aparece ahora con un respaldo nacional sólido y la madurez de quien ya midió fuerzas en las urnas, lista para dar un paso firme hacia el Congreso. La incógnita que queda es si esta nueva etapa logrará romper el molde político en el departamento y marcar una ruta distinta en la región.