La música tradicional del Caribe colombiano está de luto. En las últimas horas se confirmó la muerte de Pedro Ramayá Beltrán, uno de los más grandes exponentes de las gaitas y de las expresiones ancestrales que han marcado la identidad cultural de esta región del país.
Ramayá fue mucho más que un intérprete: fue un portador de tradición, un artista que dedicó su vida a preservar los sonidos que nacen de la herencia indígena y afrodescendiente. Su música, construida desde lo profundo de las raíces caribeñas, logró trascender generaciones y escenarios, manteniendo viva una esencia que representa la historia de los pueblos.
Reconocido a nivel nacional e internacional, su legado se consolidó como un referente obligado dentro de la música tradicional colombiana. A través de sus presentaciones y procesos formativos, aportó a la continuidad de estas expresiones culturales, convirtiéndose en guía para nuevas generaciones de músicos.
Hoy el Caribe despide a uno de sus hijos más ilustres. Su partida enluta al país cultural, pero su legado seguirá sonando en cada interpretación de gaitas, en cada tambor y en cada escenario donde la tradición siga siendo protagonista.



