Luego de confirmarse la captura de Nicolás Maduro, el gobierno de Estados Unidos emitió sus primeras declaraciones oficiales, señalando que la operación hace parte de un proceso judicial adelantado desde hace varios años por la justicia federal estadounidense.
El presidente Donald Trump se refirió públicamente a la detención, afirmando que la acción busca garantizar justicia, seguridad y estabilidad en Venezuela y en la región. Trump sostuvo que su gobierno no podía permitir que estructuras criminales continuaran operando desde el poder y aseguró que el operativo fue ejecutado bajo el marco de la ley y con el respaldo de agencias federales.
En sus declaraciones, el mandatario estadounidense también señaló que Estados Unidos asumirá el control temporal de la situación en Venezuela con el objetivo de facilitar una transición apropiada y segura, evitando que sectores del mismo régimen vuelvan a tomar el poder. Trump afirmó que la prioridad es proteger a la población civil y permitir que el país avance hacia un nuevo escenario político.
Asimismo, el presidente hizo referencia a su fe, asegurando que “Dios guiará a la nación” durante este proceso, y reiteró que la operación no busca venganza, sino paz, libertad y justicia para el pueblo venezolano. Trump enfatizó que el embargo al petróleo venezolano se mantendrá vigente mientras se desarrollan las acciones judiciales y políticas correspondientes.
Por su parte, las autoridades estadounidenses confirmaron que Maduro fue puesto bajo custodia para responder ante los tribunales por graves cargos criminales, indicando que en las próximas horas se entregarán más detalles sobre el proceso judicial y los pasos que seguirá el caso.



