El barrio Francisco Javier amaneció con una escena que muchos pensaron que nunca verían. Entre el aroma del café servido en una taza de peltre, Alejandra Mercado observaba cómo la vía principal de su sector comenzaba a transformarse después de casi dos décadas de espera. “Mis ojos no pueden creer lo que están viendo. Por fin vamos a entrar a nuestras casas de una manera digna”, decía, recordando los años en que el barro y el polvo eran parte del paisaje diario.

La intervención, liderada por el gobierno del alcalde Ernesto Orozco Durán, contempla 1.200 metros de pavimento, andenes y una doble calzada, una obra que busca mejorar la movilidad y la calidad de vida en este punto del noroccidente de Valledupar. Con una inversión superior a $3.000 millones, la Secretaría de Obras sostiene que este proyecto responde a una deuda histórica con la comunidad del sector.

Mientras Francisco Javier celebra el arranque de esta transformación, otros barrios también comienzan a sentir el impacto del programa de pavimentación urbana. Sectores como San Jerónimo, El Rocío y Gerizím hacen parte de la misma estrategia que avanza gracias a los recursos pagados por los contribuyentes. Un plan que, paso a paso, va cerrando brechas y cambiando realidades en distintos rincones de la ciudad.




