El homenaje póstumo a Yeison Jiménez, realizado el lunes 19 de enero de 2026 en Manzanares, Caldas, estuvo marcado por un momento que tocó profundamente a todo el pueblo: las palabras de su madre Luz Mery Galeano. Frente a cientos de personas reunidas para honrar la memoria del artista, la mujer abrió su corazón y habló no como figura pública, sino como madre herida por la ausencia.

Con la voz quebrada y entre lágrimas, agradeció el amor, el respeto y el respaldo que Manzanares siempre le brindó a su hijo. En medio del dolor, pronunció una frase que estremeció a los asistentes y se convirtió en el mensaje central de la jornada: “No dejen morir el legado de mi hijo”.

Sus palabras fueron un llamado sincero a mantener viva la memoria de Yeison Jiménez, no solo a través de su música, sino desde el orgullo de un pueblo que lo vio crecer y triunfar. El silencio respetuoso, los aplausos y las lágrimas del público reflejaron el impacto de un mensaje cargado de amor, fortaleza y gratitud.
Ese instante quedó marcado como uno de los más sentidos del homenaje, recordando que Yeison Jiménez sigue vivo en su legado artístico y en el corazón de su gente.



