Paraguay dio uno de los golpes más fuertes del Mundial 2026 al eliminar a Alemania, cuatro veces campeona del mundo, en los dieciseisavos de final. La selección guaraní igualó 1-1 en el tiempo reglamentario y llevó la serie hasta los penales, donde terminó imponiéndose 4-3.
La gran figura de la noche fue el arquero paraguayo Orlando Gill, quien atajó dos cobros desde el punto penal y sostuvo la ilusión de la Albirroja en el momento más caliente del partido. Su actuación fue clave para dejar en el camino a una de las selecciones más poderosas y tradicionales del fútbol mundial.

Alemania intentó imponer su jerarquía, pero Paraguay resistió con orden, carácter y corazón. La Albirroja supo sufrir, llevó el partido hasta el límite y terminó celebrando una clasificación que ya es histórica para el fútbol sudamericano.
Con esta victoria, Paraguay avanza a los octavos de final y espera por el ganador entre Francia y Suecia, mientras todo un país celebra una hazaña que quedará marcada como una de las grandes sorpresas de esta Copa del Mundo.



